Los Cabos 2027 · Análisis político · 5 de octubre de 2026

Alejandro Rojas apostó antes por Manuel Cota: una decisión política que hoy cobra nueva dimensión

Una lectura de la cronología entre la incorporación de Alejandro Rojas al proyecto de Manuel Cota y el nombramiento estatal anunciado el 28 de septiembre.

Meses antes de la definición de la coordinación estatal de la 4T en Baja California Sur, Alejandro Rojas tomó una decisión que implicaba un riesgo político: separarse del equipo político con el que venía trabajando en Los Cabos y sumarse de lleno al proyecto encabezado por Manuel Cota.

La definición llegó este 28 de septiembre: Manuel Cota Cárdenas fue presentado como coordinador estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Baja California Sur, después de un proceso interno particularmente disputado entre Morena y sus aliados rumbo a 2027.

El nombramiento confirma el resultado de una competencia en la que participaron distintos perfiles y que, durante las últimas semanas, estuvo marcada por negociaciones, encuestas y diferencias entre Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo. Incluso antes del anuncio, medios nacionales habían documentado que Baja California Sur se encontraba entre las entidades con mayor disputa interna entre los partidos de la coalición.

En ese contexto cobra relevancia la ruta seguida meses atrás por Alejandro Rojas.

Rojas había desarrollado responsabilidades de coordinación política en Los Cabos dentro de otro de los equipos que participaban en el proceso; sin embargo, decidió modificar su ruta y concentrar su trabajo político en favor del proyecto que encabezaba Manuel Cota en la coordinación estatal de política y sumas de Manuel Cota.

No había entonces una definición oficial, incluso ponía a Milena Quiroga arriba en las encuestas y aún así se la jugó.

Precisamente ahí se encuentra uno de los elementos políticos que hoy pueden analizarse: Rojas decidió antes del resultado.

Más que afirmar que conocía anticipadamente una decisión que todavía no había sido formalizada, algo para lo cual no existe evidencia pública, los acontecimientos permiten señalar que realizó una lectura política que terminó coincidiendo con la determinación anunciada por la dirigencia nacional.

Durante los meses posteriores, Rojas se involucró en tareas de organización, vinculación y construcción territorial alrededor del proyecto de Cota, apostando políticamente por una opción cuyo desenlace todavía estaba abierto.

Hoy, con la designación de Manuel Cota consumada, aquella decisión adquiere inevitablemente otra lectura.

Quienes conocen el trabajo político de Alejandro Rojas podrán interpretar aquel movimiento como olfato político, lectura de circunstancias o capacidad para identificar hacia dónde podían evolucionar las decisiones internas. Lo cierto y comprobable es que su incorporación al proyecto ocurrió antes de conocerse públicamente el desenlace.

Y eso supone asumir riesgos.

Porque en política resulta sencillo incorporarse cuando la decisión ya está tomada. Lo diferente es hacerlo cuando todavía existen diversos aspirantes, intereses partidistas, encuestas y negociaciones nacionales capaces de modificar el escenario.

La designación tampoco puede explicarse por una sola persona.

Detrás del proyecto de Manuel Cota participaron dirigentes, estructuras territoriales, referentes políticos, líderes de colonia, simpatizantes y hombres y mujeres que durante meses realizaron trabajo de organización, pero la suma de Alejandro Rojas en Los Cabos y en el estado fortaleció a Manuel Cota. El resultado pertenece a una construcción colectiva.

Pero reconocer ese esfuerzo colectivo no impide observar una decisión individual: Alejandro Rojas se la jugó políticamente por Manuel Cota antes de conocer el resultado final.

Ahora comienza una etapa distinta.

Superada la competencia interna, el desafío será construir con quienes apoyaron diferentes alternativas, cerrar heridas y convertir una definición partidista en un ejercicio de unidad.

El propio proceso nacional de Morena ha estado acompañado de llamados de sus dirigentes a cerrar filas después de las designaciones y atender las diferencias generadas durante las contiendas internas.

Para Alejandro Rojas, lo deja en la ante sala a la alcaldía de Los Cabos y la definición representa también la confirmación de una ruta que eligió meses atrás.

No porque pudiera conocer con certeza lo que ocurriría, sino porque decidió apostar cuando todavía había incertidumbre.

Y en política, algunas veces, la capacidad para leer los tiempos se observa precisamente antes de que llegue el resultado.

Fuentes